El manuscrito de Frankenstein muestra la evolución del monstruo desde sus inicios

  • Editan un facsímil con los cuadernos originales de Mary Shelley.
  • La primera versión no era como la que se publicó.

Monstruo corriendo por el bosque.

Todos conocemos la historia de la creación de Frankenstein a manos de la autora británica Mary Shelley en Villa Diodati: fue el resultado de una competición entre Lord Byron, Shelley, la propia Mary Shelley y John William Polidori, en la cual trataban de escribir el relato más tenebroso posible. La ganadora fue esta obra, Frankenstein o El moderno Prometeo, una de las novelas más celebradas de la literatura. Pero ¿el texto que conocemos responde al que se leyó aquella noche de 1816?

Celebrando los doscientos años de la publicación de Frankenstein, el editor SP Books va a lanzar una edición en facsímil del manuscrito original de Mary Shelley. Estaríamos hablando de una tirada limitada a 1.000 copias y que podrá comenzar a comprarse a partir del 15 de marzo.

La mayor parte de las ediciones que conocemos de Frankenstein derivan de una publicación de 1831 que había pasado por un largo y completo proceso de revisión. Los nuevos facsímiles, sin embargo, acuden a la fuente original, los libros de notas de la autora que se guardan hoy en día en la Biblioteca Bodleiana, en Oxford.

Estos cuadernos ofrecen una visión única de cómo la novela de Shelley evolucionó a medida que revisaba el texto. El facsímil muestra, por ejemplo, que la autora suavizó el retrato del monstruo de Frankenstein. En una frase tacha la palabra “criatura” y a reemplaza con “ser”. En otra, los “colmillos” que Víctor imagina agarrando su cuello, pasan a ser “dedos”.

Los facsímiles también preservan las notas hechas por el poeta Percy Shelley. Sugiere, por ejemplo, que Mary añada “lustroso negro” a la descripción del pelo del monstruo. En un pasaje, corrige la ortografía de la autora, que había escrito “igmático” en lugar de “enigmático”. Por lo visto, las notas del poeta llevaban siempre comentarios de complicidad entre ambos.

Las notas revelan otra capa sobre el manuscrito, según Jessica Nelson, fundadora de SP Books: “Lo que es realmente emocionante acerca de este manuscrito es que puedes ver el trabajo literario mezclado con algo tierno y emocional, literatura y amor dentro de las páginas del manuscrito. Sus dos caligrafías son muy similares, lo que es extraño y dulce al mismo tiempo”

Shelley solo tenía 18 años cuando escribió Frankenstein, y en su introducción de 1831 comenta que mucha gente le había preguntado “cómo una jovencita podía haber pensado, y desarrollado, una idea tan horrible”. Shelley, quitándose importancia, hablaba entonces de haber estado poseída por una imaginación sin control alguno. Pero lo cierto es que los facsímiles muestran un trabajo de escritura meticuloso y controlado, con numerosas revisiones y cambios.

Vía: Smithsonian Magazine

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